Artículo eliminado.
Extranjeros en nuestra propia tierra Estamos a las puertas de la Semana Santa. Esa época del año en la que medio país empaca la hielera, monta a la familia en el carro y agarra rumbo a la costa para buscar un merecido descanso. Sin embargo, cualquier costarricense que haya ido a Guanacaste recientemente (o que esté llegando justo hoy) se va a topar con un trago amargo: el mar es de todos, pero llegar a él se ha convertido en un lujo, en un negocio o en un deporte extremo. Por ley, en Costa Rica las playas son públicas. Los primeros 50 metros desde la marea alta son inalienables. Pero en la práctica, estamos presenciando una privatización silenciosa y sistemática de nuestras costas. Ya no usan portones con candados porque saben que la gente los bota; ahora usan tácticas mucho más sofisticadas: el monopolio del acceso y la privatización por agotamiento. Playa Conchal y el la parada obligatoria en Brasilito Hace algunos años, podíamos llegar con relativa facilidad hasta los accesos cercan...
Una pregunta, usted puede aseverar que la fotografía en cuestión fue tomada por un miembro de las unidades de rescate que participaron en el accidente?
ResponderEliminarNo, no lo puedo aseverar. Si lo pudiera aseverar no hubiera puesto mi opinión en un blog (diario, bitácora) sino en una nota en algún diario.
ResponderEliminarPero en otras ocasiones ha sucedido, y es sabido que la Extra compra fotografías a personas que tienen acceso a las escenas.
Como muestra adjunto la nota hecha por el diario en cuestión. http://www.diarioextra.com/2009/mayo/21/sucesos08.php
Y tambien esta otra nota-decalración :
http://www.google.co.cr/url?sa=t&source=web&cd=2&ved=0CBwQFjAB&url=http%3A%2F%2Fwww.primeraplana.or.cr%2FUserFiles%2FFile%2FEdicion166%2520testimonios.doc&ei=_NJgTKyXLMT48AbP_cDaCQ&usg=AFQjCNGUI4uaqYT-IlC-xxESKkcsrjpqLA&sig2=rnbVyUWHyvv4brBimbqGew